A nuestros estudiantes de Bachillerato se les exige que acrediten determinadas competencias en el manejo de la lengua española para acceder a la universidad. Cuestiones sintácticas, morfológicas, léxicales, semánticas, literarias, ortográficas… son tenidas en cuenta a la hora de evaluar su nivel de madurez. Pero, ¿qué criterios estamos adoptando si olvidamos por completo medir la competencia oral de nuestros egresados de Bachiller? ¿Cuándo se va adaptar nuestro currículo a un sistema educativo que priorice, o al menos equilibre, el desarrollo de la expresión oral?

Partiendo de la base de que la nueva legislación tanto en los Grados como en los Ciclos de FP exige exposiciones orales, los educadores tenemos que tomar las riendas de una vez por todas.

Es obvio que las destrezas orales tanto de comprensión como de expresión son las llaves que abren la puerta al desarrollo de la competencia comunicativa, y por extensión, al desarrollo social, psicológico, cognitivo y verbal de cualquier persona. Una simple pregunta sirve para ilustrar la importancia del lenguaje oral: ¿Cuántas horas al día pasamos hablando y escuchando?

Son infinitas las estrategias que podrían diseñarse para lograr una competencia discursiva oral sustentada en la coherencia, la corrección, la fluidez, la pronunciación y la entonación adecuadas. En este sentido, nuestro trabajo como docentes nos permite planificar situaciones que requieran el uso de la expresión oral: debates, exposiciones, narraciones,etc; potenciar actividades como la lectura expresiva o el recitado de poemas; promover en nuestras aulas la valoración crítica de los contenidos de las asignaturas, entre otras muchas tareas.

Conscientes de la importancia de recuperar la Oratoria como instrumento y canal fundamental para alcanzar un dominio adecuado de la lengua, hemos puesto en marcha un proyecto lingüístico destinado a los alumnos de Primaria, FP, ESO y Bachillerato . Cada sábado, durante los meses de enero y febrero, vamos a impartir un taller sobre técnicas para hablar en público.

Os animamos a participar en este enriquecedor proyecto. Apuntaos, ahora que aún quedan plazas disponibles. ¡Vamos a hablar, y a hablar bien!