Las lecciones de los profesores no siempre son bien aprovechadas por los alumnos porque estos no saben cómo tomar nota de las explicaciones que reciben. Hacer buenas anotaciones en clase facilita considerablemente el estudio y ayuda de manera decisiva en la comprensión de la materia.
Tomar apuntes implica que se presta atención a lo que se explica en clase, permite seleccionar la información relevante, organizarla y escribirla adecuadamente para repasar y estudiar.
Claves importantes para unos buenos apuntes son:

  • Deben ser propios. Los tomados por otros compañeros pueden resultar incomprensibles e incompletos.
  • Utiliza palabras propias para redactar las ideas. Emplea frases cortas, pues ayudan a concretar y a fijar conceptos.
  • Utiliza abreviaturas. Muchas palabras pueden acortarse de manera fácil y comprensible, y permiten hacer anotaciones sin agobios.
  • Escribe literalmente solo las definiciones o las fórmulas.
  • Pon títulos a los aspectos que se desarrollan en los temas. Esto puede ayudarte a sintetizar las ideas, que posteriormente debes desarrollar.

Terminada la clase se deben repasar, corregir y completar los apuntes lo antes posible para mantener frescas las ideas y los conceptos que se han explicado en clase. Utilizar el libro de texto y aclarar las dudas es necesario para completar la tarea. Los apuntes no son la lección en sí, sino una función más en la programación semanal del estudio.