Una de las grandes carencias, sino la principal, que tienen los niños a la hora de estudiar es la falta de un método adecuado que les permita sacar mayor rendimiento a la materia y al tiempo empleado en ella. Por explicarlo de un modo metafórico, carecer de método en el estudio es como pretender llenar de agua una botella que no tiene base. El método es la base sobre la que se asienta el estudio.
Es posible que algunos estudiantes descubran intuitivamente algunas técnicas que les resultarán útiles. Otros, sin embargo, tendrán muchas dificultades. El estudiante que fracasa en la búsqueda de un método de estudio adecuado suele llegar a la conclusión de que no es apto para estudiar, se desmotiva y acaba abandonando.

¿Cómo podemos evitarlo? Enseñándole a estudiar mediante técnicas que le ayuden a organizar su tiempo de estudio y la forma en qué debe hacerlo, a buscar en Internet el material adecuado, a aprender palabras nuevas y palabras clave que le permitan memorizar y recordar, a hacer cuadros sinópticos, a leer e interpretar mapas, gráficas, etc; a discernir las ideas principales de las secundarias, a conectar ideas y a preparar resúmenes…
Son habilidades que todo estudiante necesita conocer para afrontar con garantías los estudios, para aprovecharlos y presentarse a los exámenes con mejores posibilidades de éxito.

En Argia conocemos esas habilidades y las enseñamos en cursos que desarrollamos los sábados de cada mes y durante el período vacacional.