¿Aprovechan sus hijos las enseñanzas de sus profesores? ¿Hacen los deberes cuando llegan a casa? ¿Estudian con regularidad y llevan las materias al día? ¿Saben organizar adecuadamente sus tareas? ¿Son buenos los resultados académicos? Si responde afirmativamente a estas preguntas y a otras del estilo, enhorabuena: usted no nos necesita. En caso contrario, tiene motivos para mostrar preocupación. Si es así, podemos ayudarle.

Hacer un seguimiento continuo y diario del deber escolar no es fácil. Muchos padres se esfuerzan y lo hacen, otros no pueden o no tienen suficiente conocimiento, y otros, simplemente, no pueden. Pero hay algo común a todos: quieren que sus hijos aprovechen los estudios y aprendan. El futuro de ellos está en juego y queremos que sea el mejor posible.

Algunos niños empiezan mal el curso. Pese al esfuerzo de los profesores, tienen dificultades para seguir las enseñanzas, las llevan a trancas y barrancas y confían en que días antes de los exámenes puedan dar un acelerón y aprobarlos. No está mal si ese es el resultado que se busca, pero no nos engañemos: así no se aprende ni se adquieren conocimientos, y sin ellos los niños tendrán lagunas que más tarde, ya jóvenes y adultos, deberán rellenar con lo que no aprendieron cuando debieron. Si está en su mano, no deje que las cosas sigan por ese camino. Si su hijo está en esa situación, trate de ayudarlo y de convencerlo de que, por su bien, debe estudiar con regularidad.

Si lo cree conveniente, nosotros podemos echarle una mano. En el Centro de Estudios Argia ayudamos a los niños a llevar al día su tarea escolar, les enseñamos a superar las dificultades que plantea el estudio y los preparamos para los exámenes.

Eso no es todo. Su hijo podrá trabajar en un grupo reducido con niños de su mismo nivel escolar, bajo la supervisión de profesionales académicamente cualificados. Además, le mantendremos regularmente informado a usted de todo ello. Esto último no es un eslogan publicitario, es un compromiso.