Uno de los objetivos de la propuesta académica de Argia es que nuestros alumnos, de la edad que sea, hablen una lengua extranjera.
Hablar es la base sobre la que construimos la filosofía de nuestros clubes lingüísticos.

Muchas personas han estudiado uno o varios idiomas durante años, incluso tienen una idea suficiente de la gramática; pero no saben hablarlos. ¿Por qué? ¿Tan mal se nos da? ¿Es culpa del método, del sistema educativo? Las respuestas pueden ser numerosas, pero hay una manera eficaz de afrontarlo: ponerle solución.

En Academia Argia pensamos que una de las mejores formas de aprender un idioma es la inmersión en él. Las personas inscritas (mínimo de tres, máximo de seis) en cada grupo de alguno de nuestros clubes desempeñarán papeles activos que les permitirán leer, escribir, analizar, debatir, explicar, jugar o conversar en la lengua elegida.
El proceso requiere paciencia y una dedicación mínima, pero progresa y logra que los alumnos se familiaricen, confíen y dejen de lado sus temores a la hora de expresarse.

Somos conscientes de que hablar un idioma que no es el propio no es fácil, pero tampoco lo es conducir cuando se empieza.
¿Hay alguien que no sepa conducir?