A algunas personas les cuesta ver el sentido práctico de aprender informática y cuando lo perciben no acaban de decidirse, bien sea porque creen que para ellas ya es tarde, porque no se sienten capacitadas o porque no sabrían cómo aplicarla a su vida cotidiana. Pueden encontrar tantos motivos para no hacerlo que se pierden en una maraña de argumentos.
La experiencia con los alumnos nos lleva a poder afirmar rotundamente que cuando aprenden las primeras nociones y ven el potencial que supone manejarse con los ordenadores cambian radicalmente sus percepciones, y llegan a la conclusión de que, en efecto, la informática puede hacer mucho por ellos.
Cuando alguien nos confía sus dudas acerca de si iniciarse o no en ella, nosotros les aportamos motivos por los que creemos que sí debe hacerlo. He aquí algunos:

  • Te pone en marcha. Nos parece uno de los fundamentales, pues es una buena razón para trazarse un propósito para esas horas a las que se le quiere sacar provecho.
  • Activa el cerebro. Al emprender actividades distintas a las habituales se activan áreas del cerebro “dormidas”, estableciéndose nuevas conexiones neuronales. La práctica lleva a la conclusión de que se puede hacer algo para lo que no nos creíamos capaces, pensamiento muy habitual en personas de cierta edad y formación.
  • Ayuda a relacionarse. Al aprender al manejar un ordenador, también se adquieren nociones de funcionalidades como el correo electrónico, la videoconferencia o las redes sociales, como Facebook. Y llegar hasta aquí supone haber dado un salto fundamental entre el mundo que nos rodea y la inmensidad del océano. En efecto, la comunicación es una de las grandes ventajas del manejo de la informática, pues permite establecer canales de comunicación escritos, orales y visuales de tal manera que es posible comunicarse mediante cualquiera de esos procedimientos tanto con el vecino como un amigo o un pariente residente en Australia. Y sin salir de casa.
  • Descubre nuevos mundos. Aprender a “navegar” por Internet es una de las mayores satisfacciones del aprendizaje. Es como recorrer el mundo a los mandos de un avión o de un gran barco. “El piloto eres tú”, solemos decirles a los alumnos. Lo comprueban cuando vamos de periódico en periódico, de revista en revista, de los vídeos de jardinería a los cine o arte, de país en país, de ciudad en ciudad, desde el Central Park de Nueva York a las calles de Coruña. Todo está al alcance de unos cuantos y sencillos pasos. Los que pensaban: “Eso no es para mí”, se quedan maravillados. Sí, maravillas de la ciencia y de la tecnología lo hacen posible.
  • Favorece la coordinación. Algunas personas dicen: “Yo soy muy torpe para estas cosas”. Nosotros preguntamos: “¿Logró sacar el carné de conducir?”. Si la respuesta es afirmativa (casi en el 100% de los casos), añadimos que aprender a “navegar” es mucho más sencillo que aprender a conducir, y se lo demostramos; si su respuesta fuese negativa, la nuestra es inapelable: “No se preocupe, le saldrá más barato y menos peligroso”.
  • Si con estos pocos motivos no tiene suficientes para decidirse, venga a vernos y les daremos unos cuantos más. Sin compromiso por su parte.

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